Buscador

Antes de salir del templo, necesario me parece señalar que, en el siglo XVIII, al realizarse las citadas obras de restauración y reforma, se incorporaron algunos elementos que nada o poco tenían que ver con el estilo románico en que se construyó el templo a finales del siglo XII y comienzos del XIII, ni con la gótico-tardía puerta ojival de principios del siglo XVI que mira al norte o con la torre que se levantó en esos mismos años de la época renacentista a los pies de la Iglesia.

Así, además del novedoso retablo barroco de la capilla mayor, se colocaron otros dos, también barrocos, que estaban repletos de ornamentación vegetal. Estos dos retablos fueron los que, desde mediados del siglo XIX, sirvieron para acoger las dos imágenes de madera de S. Ramón Nonato y la Virgen de la Gracia. La de S. Ramón Nonato había sido traída del desaparecido convento de mercedarios descalzos que fundó la Orden el año 1604 bajo el patrocinio de Dña. María de Figueroa en las afueras de la también desaparecida puerta de Sto. Tomás, mientras que la Virgen de la Gracia, a falta de documentación que lo certifique, pudiera proceder de  alguna de las extinguidas parroquias de S. Adrián, S. Román, o la de S. Justo y Pastor. No ocurrió así con la imagen de la Virgen del Pilar, pues ésta fue realizada en 1755 para ser venerada en el retablo mayor de mediados del siglo XVIII que, según Camón Aznar, pudo ser obra de Andrés García de Quiñones.

Al llevarse a cabo las obras restauradoras de la década de los sesenta del siglo XX, los citados retablos, así como la tabla pintada con la escena de "El Calvario" que ocupaba el ábside del evangelio, fueron almacenados en una habitación del sótano del salmantino Colegio-Convento de Calatrava, hoy Obispado y sede  del Seminario Diocesano, donde estuvieron hasta 1992. En este año fueron trasladados a la Iglesia parroquial del pueblo salmantino de Carrascal del Obispo el retablo mayor y el frente de su altar, así como las dos puertas con bella talla vegetal que daban paso al camarín, pero el otro par de retablos barrocos, la tabla del Calvario y los dos frontales pintados al óleo con pájaros y flores en el siglo XVIII, han desaparecido sin dejar rastro.

En aquel retablo mayor, como ya sabemos, era donde estuvo instalada la imagen barroca de Nuestra Sra. del Pilar que hoy se alza   sobre alto pedestal columnario a la entrada del ábside central. Uno de los dos retablos barrocos de menor tamaño tenía su sitio en el testero del brazo norte del crucero, por encima  del sepulcro de D. Diego Velasco,  y albergaba la imagen de S. Ramón Nonato. En lo que hoy es sacristía y antes fue capilla de Sta. Águeda, es decir, en el ábside correspondiente al lado de la epístola, se veneraba a la Virgen de la Gracia en el otro retablo de idéntico tamaño, forma y ornamentación que el citado anteriormente sobre el sepulcro de D. Diego. Incluso, en el ábside del lado del evangelio, a modo de retablo, colgaba en la capilla del Colegio de S. Ildefonso la tabla pintada de "El Calvario". Por tanto, con la restauración general llevada a cabo en la Iglesia entre 1958 y 1970 se eliminaron estos retablos barrocos y los dos frontales pintados al óleo con pájaros y flores a mediados del siglo XVIII, así como el pequeño camarín de la Virgen del Pilar que se construyó en la misma época a la trasera del retablo de la capilla mayor, consiguiéndose devolver a la Iglesia la fisonomía externa y la desnuda frialdad de paredes interiores que tuvo originalmente.

En el libro "Fuentes documentales para el estudio de la restauración de monumentos en España", editado por el Ministerio de Cultura en 1989, se nos da a conocer los diferentes proyectos de restauración que se acometieron en esta Iglesia de Sto. Tomás Cantuariense o de Canterbury entre 1958 y 1970. Dichos proyectos restauratorios fueron elaborados entre 1955 y 1966 por el arquitecto director de las obras D. Anselmo Arenillas Álvarez. Así, el año 1955 se proyectaron las obras de las cubiertas, retejado* y recalce* de la esquina del crucero. En 1956 el de la capilla sur del crucero. En 1957 el de reparación de cubiertas  y bóvedas. En 1958 el de reparación de cubiertas en varios anejos. En 1959 el de las bóvedas y tejado del crucero. En 1960 el del artesón que cubre la nave y el coro. En 1961 el de la fachada norte. En 1962 el de la generalidad de las fachadas y la torre. En 1964 el de obras generales. Y en 1966 el de cubiertas, cornisas, ventanas y desmonte del altar barroco de los ábsides.

subir arriba